viernes, 5 de julio de 2013

Reflexión sobre el escepticismo como creencia

Yo fuí un día escéptico.

Era escéptico por la misma razón que hay gente que se aferra a la religión. Lo encontraba tranquilizador. Me sentía cómodo al cobijo de un colectivo de gente que secundaba mis opiniones y aplaudía mi opinión porque coincidía con las del resto de mis colegas. Siempre encontraba una explicación a cualquier suceso con el que me topaba, por muy extraordinario que fuera. Y cualquier respuesta que en mi mente sonara a lógica cartesiana siempre era más reconfortante que otra que se desmarcara de lo que yo creía que era lo más próximo a la verdad, porque ¿Quién soy yo para llevar la contraria a los científicos?, y sin saber absolutamente nada de la mayor parte de las materias no me cabía ninguna duda de que estaba en lo cierto. Ya podía dormir tranquilo.

Algunas personas están aterrorizadas ante la idea de que estamos solos en esta vida; que después de la muerte no hay nada más; que nuestra existencia no tiene un propósito; que somos los únicos responsables de lo que suceda a lo largo de nuestras vidas con nuestro cuerpo y mente. Pero también es cierto que a veces es más terrorífico pensar que nuestro destino está escrito, que hemos nacido con un objetivo concreto o que tras la muerte hay algo que ni los mas asombrosos descubrimientos científicos han conseguido iluminar.

El mundo es mucho menos temible cuando no hay fantasmas que acechan en la noche.

Ya no me identifico con aquellos que perciben la ciencia como un sistema de creencias, limitándola con suposiciones que se han convertido en dogmas y que, bajo un criterio subjetivo, margina a la periferia de lo escépticamente inadmisible teorías como los campos mórficos, tratamientos médicos eficaces como la hipertermia o máquinas que desafían las leyes de la termodinámica como el EMDrive, que a pesar de carecer por el momento de una explicación científica completa tienen un uso práctico y sólida evidencia experimental. Este tipo de comportamientos ponen en cuarentena potenciales avances civiles y sociales en beneficio de los intereses de una élite que se conforma con el inmovilismo del statu quo en que vivimos actualmente.

No tengo ningún interés en absoluto en discutir con aquellos que fueron abducidos por grises o quienes creen que una conspiración reptiliana busca en las sombras el dominio total de la humanidad, porque quienes dan visibilidad a estos movimientos ridículos, señalándoles como los culpables de la ignorancia de los sociedad, consciente o inconscientemente alejan del punto de mira a los verdaderos culpables de los males de nuestro planeta.

Soy igualmente crítico con la estructura de la iglesia católica y sus dogmas, culpables del crecimiento de la homofobia, el racismo, el sectarismo y el sexismo, cohartando la libertad sexual y culpable de torturas y asesinatos durante la inquisición, de abusos sexuales, manipulacion de niños en campos de adoctrinamiento por intereses económicos o políticos y responsable de infinidad de muertes en las guerras creadas o secundadas por el vaticano y sus líderes. Se me podrá acusar de ser respetuoso con las creencias y opiniones de los demás, pero vacunado estoy contra el argumento de que todo aquel que es crítico con el paradigma científico es un creacionista evangélico.

Aún sigo siendo un amante de la esencia del método científico, (esto es, la averiguación basada en razonamiento, evidencias, hipótesis e investigación colectiva). Pero me considero también un librepensador. Prefiero estar libre de corsés ideológicos y mi curiosidad me hace intentar razonar por mi mismo para encontrar mis propias respuestas (aún a riesgo de equivocarme y ser ridiculizado por aquellos que creen saberlo todo y que creen que nunca se equivocan) tanto a lo conocido como a lo inexplicado. Por eso no entiendo por qué hay tantas cuestiones que la comunidad científica es reacia a abordar, como es el caso paradigmático de la consciencia.

Como creo que es importante ser consecuente con mi pensamiento, creo que aquellos que opinan diferente que yo, están en su derecho a creer que yo estoy equivocado o que ellos llevan la razón, y respeto esas opiniones siempre y cuando sus dogmas no me perjudiquen a mí. Pero como en todas las cosas, hay excepciones. Hay opiniones que ni comparto ni acepto ni respeto, como (por poner dos ejemplos) las vacunaciones obligatorias (por dogma científico/farmacéutico) o la prohibición del aborto (por dogma cristiano/católico).

Intentar ridiculizar a aquellos que investigan con la intención de encontrar la verdad
es un pobre aporte al conocimiento de la humanidad.

CIENCIA VS. CREENCIA:

Según el paradigma actual de la ciencia, ya se comprende en totalidad la naturaleza de la realidad y el universo. Las cuestiones fundamentales están ya respondidas y sólo quedan unos pocos detalles por rellenar para el total entendimiento del mundo que nos rodea. El ser humano observa atónito los asombrosos avances en telecomunicaciones, física cuántica, robótica, genética, bioquímica etc. que han aportado a la sociedad teléfonos móviles, lentillas, papel Albal, bombas nucleares, velcro y la pasta de dientes a rayas. Ante semejante despliegue de maravillas, la mayoría de la gente culta del mundo occidental civilizado ha decidido que parezca lógico mostrar un apoyo incondicional a esa articulación de conocimiento que ha ayudado a construir la sociedad basada en la filosofía mecanicista que nos ha llevado a la civilización actual, tal y como la conocemos.

Pero parece ser que este deslumbramiento por los logros de la ciencia aplicada en los últimos 100 años es lo que ha legitimado a algunos, ya no a criticar o juzgar, sino directamente a atacar sin piedad cualquier idea, opinión o estudio que se salga de los parámetros establecidos por los medios tradicionalmente conocidos como respetables: universidades, publicaciones científicas, laboratorios de investigación etc. En muchos casos dejando libre de crítica a medios de divulgación que se preocupan más de sus beneficios económicos que del avance del conocimiento de la humanidad.

En los últimos años han aparecido en todo el mundo unos grupos autodenominados "escépticos" que son sociedades cuyos miembros se reconocen por su ateismo, racionalismo y cientifismo. Una nueva tribu urbana cuya afición principal es la de darse palmaditas en la espalda entre ellos para creerse más listos que los ajenos a la élite a la que pertenecen sin darse cuenta de que ser parte de una tribu casi siempre te hace más estúpido. Uno de sus principales líderes en el estado español es Alfonso Gámez.

No es de extrañar que a Gámez le llamen Mortadelo.

Mi mayor critica a la secta escéptica es que no aplican el escepticismo por igual. Son extremadamente criticos con los "rivales fáciles": las creencias religiosas, los fantasmas, la astrología, el bigfoot, etc. A pesar del desprecio que siento por la secta escéptica, comparto con ellos que hay que ser especialmente crítico con quienes manipulan a los ignorantes con fines lucrativos o malintencionados, desenmascararles y exponerles como lo que son: estafadores y farsantes. Pero cuando esos "escépticos" se enfrentan a los rivales más complicados como la teoría de los multiversos, la singularidad, la política neoliberal, la sobremedicación de los pacientes por el beneficio económico, las investigaciones sobre el cáncer que derrochan recursos humanos, las teorías sobre "genes para tal o cual enfermedad", la avaricia de las empresa de biotecnología etc, entonces estos autodenominados "escépticos" se deshinchan y sus críticas son o bien muchísimo más suaves o directamente inexistentes.

Los principales representantes de los círculos escépticos suelen ser personas sin educación que prefieren el insulto al argumento, que no han realizado ninguna investigación científica, que rehuyen el debate, que cobran por sus apariciones públicas, y que en algunos casos como el de Mauricio Schwartz (un conocido militante de la secta pseudoescéptica), han sido condenados por la justicia bajo el cargo de difamación. Su actividad consiste principalmente en ejercer presión en las universidades españolas para que estas no acepten cursos o investigaciones que no encajan con su particular visión del universo, y convencer a dichas universidades que financien las actividades que ellos organizan presentándose como un grupo de científicos que denuncian las llamadas pseudociencias. Con este sistema de financiación han llegado a hospedar programas de televisión que nadie ve, como "Orbita Laika" o "Escepticos" y dan charlas a sus adeptos por todo el estado español. También hacen proselitismo político de su partidoy utilizan los medios de comunicación para censurar a sus rivales.

Schwartz critica duramente los sistemas educativos alternativos, como el método Montessori o la pedagogía Waldorf por ser hostiles a la educación reduccionista materialista mercantilista pero no dice nada de que Elon Musk, uno de los mas exitosos e innovadores empresarios de la actualidad haya creado su propio sistema educativo para sus hijos porque cree que el sistema actual es inútil, porque Musk es un destacado líder del progreso tecnológico del siglo XXI.

Ellos dicen que luchan contra la charlatanería, pero si contra algo luchan, es contra el avance natural de la ciencia y la investigación. Si los pseudoescépticos hubieran sido un movimiento fuerte en los tiempos de Galileo Galilei, probablemente, aún seguiríamos pensando que el Sol gira alrededor de la Tierra, que somos el centro del universo y que las estrellas son las almas de nuestros antepasados…

En declaraciones de Alfonso Gámez, líder del movimiento escéptico en España: "Soy un escéptico a machamartillo...", "soy partidario de emplear la máxima dureza... todos los fabricantes de paradojas están en mi punto de mira y cada uno será objeto de chanzas y críticas cuando llegue el momento...", "soy un guerrillero y lucho cuerpo a cuerpo".


 "Toda verdad pasa por tres fases: Primero es ridiculizada, luego se le opone violentamente
y al final es aceptada como evidente". Schopenhauer

Estos escépticos de postal creen que la ciencia es infalible. Que en caso de error, esta se autocorregirá automáticamente y siempre en todas las ocasiones llevará a la verdad. Pero una vez más la realidad histórica nos dice que una realidad científica no triunfa porque quien está en lo correcto convenza a sus rivales científicos y les haga ver la luz, sino que sus oponentes algún día morirán y las nuevas generaciones crecerán familiarizados con el nuevo paradigma. Incluso Newton, (seguramente el mayor genio de la historia de la humanidad), fue un hereje a los ojos de Hooke y Liebniz, (las mayores autoridades científicas de la época), y cabe recordar que Newton era católico y un estudioso de la alquimia, datos que son obviados cuando se le nombra en los círculos escépticos.

Mucho más claro lo explica Alan Moore: "Todo lo que vemos es nuestra propia percepción de la realidad, confundiéndola con la auténtica realidad. Así nos convertimos en chauvinistas defendiendo a ultranza nuestra particular imagen de la realidad como si solo hubiera una, y miramos a otras culturas imaginándonos que están equivocadas, que son primitivas o que todavía "no lo han pillado", cegándonos y poniendo en cuarentena conceptos que podrían sernos muy útiles".

Es en cierta manera un debate moral, una batalla ideólogica entre creencia y ciencia mezclada con política neoliberal y una crisis de valores social en la que situarse en un término medio y expresar tu opinión al respecto es sinónimo de burla por parte de aquellos escépticos que se autodenominan "el ultimo reducto de la razón en contra de un mundo anticuado anclado en supersticiones e ignorancia". Y se creen legitimados para enjuiciar a todos aquellos que no comulguen con la ideología del neopositivismo.

El método cientifico es tan infalible como lo es el juicio humano,
ya que en última instancia este depende de él.

Creo que la opción más lógica es estar siempre abierto a una crítica constructiva, ser exttremadamente humilde y no dar por hecho que conocemos ya el funcionamiento de todo lo que nos rodea, sino mas bien todo lo contrario, que todo ha de pasar por el filtro de la duda y que el método científico ha de ser utilizado como herramienta para entender y descubrir, y no como fin para acallar y negar ideas por muy excéntricas y heterodoxas que sean. No voy a negar que yo CREO estar en lo cierto, pero la gran diferencia entre un ultraescéptico y un verdadero escéptico es que ellos SABEN que tienen razón. Caen en el mismo error que los religiosos que tanto critican por tener como dogma no dudar de la fé cristiana.

Como dice Arthur C. Clarke: “Cuando un científico distinguido pero de edad avanzada afirma que algo es posible, casi con toda seguridad está en lo cierto. Cuando afirma que algo es imposible, muy probablemente se equivoca"

ESCEPTICISMO Y POLÍTICA:

La ciencia económica ha fracasado estrepitósamente al dejar nuestro sistema económico en manos de tecnócratas escudados con las políticas económicas basadas en la teoría del libre mercado de Smith, Keynes y Malthus, porque han dado carta blanca a una serie de oligarcas a controlar el mercado mundial libres de ataduras morales con la excusa de un hipotético crecimiento económico perpétuo, ignorando factores que son tan relevantes para el planeta y la humanidad como el impacto ambiental, las inmensas diferencias sociales o la globalización.

Los defensores de la doctrina neoliberal, opinan que las ideas de Mises, Hayek, Keynes y Friedman, los auténticos creadores ideológicos del nuevo orden mundial en el que vivimos, son la solución al declive social y la crisis del siglo XXI. pero eso es hacer caso omiso de tres problemas obvios: que movilizar a la gente con ideas viejas es muy difícil; que los defectos que salieron a la luz en la década de 1970 no han desaparecido y, sobre todo, que no tienen nada que decir sobre el peor de nuestros aprietos: la crisis ecológica. El keynesianismo funciona estimulando el consumo y promoviendo el crecimiento económico, pero a estos gurus de la ambicion y el despilfarro no parece importales que el consumo y el crecimiento económico son tambien los motores de la destrucción ambiental.

"Capitalismo y Libertad" de Friedman debería estar en la categoría humor. 

Para el neoliberalismo, la competencia es la característica fundamental de las relaciones sociales. Afirma que "el mercado" produce beneficios que no se podrían conseguir mediante la planificación, y convierte a los ciudadanos en consumidores cuyas opciones democráticas se reducen a comprar y vender, proceso que supuestamente premia el mérito y castiga la ineficacia. Todo lo que limite la competencia es, desde su punto de vista, contrario a la libertad. Hay que bajar los impuestos, reducir los controles y privatizar los servicios públicos. Las organizaciones obreras y la negociación colectiva no son más que distorsiones del mercado que dificultan la creación de una jerarquía natural de triunfadores y perdedores. La desigualdad es una virtud: una recompensa al esfuerzo y un generador de riqueza que beneficia a todos. La pretensión de crear una sociedad más equitativa es contraproducente y moralmente corrosiva. El mercado se asegura de que todos reciban lo que merecen.

Cabría suponer que las asociaciones escépticas en algún momento hubieran tenido tiempo para cuestionar la validez de estos argumentos ridículos que han llevado al mundo a la destrucción del medio ambiente y a un triunfo absoluto del bloque capitalista darwinista, pero no. Dificilmente veremos a un escéptico criticar esta ideología o sus consecuencias, porque es más fácil criticar a la bruja Lola, insultar a un hippy que medita en el bosque o mofarse del anuncio hecho con rotulador anunciando una infusión para paliar el dolor de las hemorroides en el herbolario de la esquina. ¿por qué? porque los dardos de la manipulación no se dirigen a las personas activas, sino a las inactivas, a los incapaces de razonar, de esta forma se consigue una expansión de las ideas entre un número más grande de gente que por temor estar equivocada adopta consignas, símbolos y sentimientos y abandonan el auténtico sentido crítico y la razón verdadera. Por poner un ejemplo de este tipo de manipulación, el éxito de la campaña de Donald Trump en Estados Unidos es que los admiradores de Trump creen que los hechos y los argumentos son irrelevantes. Lo importante son las formas, tener la apariencia ser un triunfador.

Va a haber tanto sufrimiento en el mundo como risas en internet.

Así, la comunidad científica ha sido uno de los principales cómplices de aquellos que sistemáticamente han deshumanizado a la sociedad occidental, malgastando una cantidad increible de recursos en proyectos delirantes como el acelerador de partículas de Suiza, HAARP, o los proyectos Manhattan y Apollo que han traido una escasa, nula o incluso megativas o devastadoras consecuencias para el ecosistema y las clases mas desfavorecidas de la sociedad. Por ejemplo, la curiosidad de la élite científica ha presionado a través de los medios de comunicación a los responsables del Colisionador de hadrones a encontrar Bosones de Giggs, Fermiones de Majorana, Neutrionos Muónicos y demás caprichos cuanticos provocando que, indendientemente de que estas exóticas partículas bosón existan o no, vayan a ser encontradas, condicionando este monumental experimento a un final inevitable: El error.

Las compañías aeroespaciales están convirtiendo la periferia de nuestro planeta en un enorme basurero de chatarra espacial, y aunque afortunadamente hay gente preocupada al respecto, no parece que este problema vaya a tener solución, porque desde la perspectiva de los amantes del progreso mal entendido, cuestionar los viajes espaciales es cuestionar el futuro de la especie humana. Quizás cuando los beneficios económicos de estas empresas se vean perjudicados se hará alguna ley que obligue a las compañias a recoger sus propios deshechos porque así funciona el sistema capitalista.

Practiquísimo.

La realidad es que, le importe o no a la aristocracia científica, la humanidad está más necesitada de ayuda para su propia supervivencia en el único planeta habitable al que tenemos acceso de momento, (y en mi opinón el único planeta que el ser humano pisará jamás), que gigantescos telescopios, potentes microscopios o viajes interplanetarios, porque mientras millones de personas se mueren de hambre y el resto vive esclavizado en trabajos alienantes y deshumanizadores, la ciencia aplicada sigue produciendo fundamentalmente aparatos innecesarios destinados o bien al ocio de las clases altas o ingeniosos mecanismos que son utilizados para someter a las clases desfavorecidas: Medios de comunicación proselitistas, Ransomware en tu movil, Armas sónicasRobots asesinos o Pelotas de goma endurecida.

La ciencia ha sido el vehículo que han utilizado las macrocorporaciones y los gobiernos para modelar las ideas de los televidentes y lectores de los grandes medios de comunicación, para perpetuar el ciclo del capitalismo en forma de anuncios televisivos que nos hacen creer que el cénit de la superación personal es alcanzar un puesto en la élite de la escala social, bien sea en apariencia o bien sea con poder económico, y nos han enseñado que que mejor forma de conseguirlo que ser el mejor de la clase, poseer un Ferrari, vivir en una casa inteligente, o poseer el último modelo de teléfono Apple, (marca que por cierto Richard Dawkins, Símbolo del ateismo y escepticismo radical) publicita en sus libros y documentales:

Dawkins usa software libre y GNU-Linux en un universo paralelo.

El posicionamiento ideológico escéptico de ésta nueva élite intelectual (hombres ricos, blancos, aferrados a su mundo machista, antiecológico, carnívoro, racista, clasista, materialista y homófobo) les ayuda a asegurar su posición social, por encima de aquellos a quienes consideran inferiores.

Al entrar en cualquier foro escéptico en busca de información científica interesante, comprobarás que el objetivo de quienes se reúnen allá, no es ni mucho menos informar a la gente que ha sido presa de la desinformación y el engaño, sino alardear de sus conocimientos y en caso de carecer de argumentos, buscar resquicios de debilidad argumentativa utilizando cuantos recursos, falacias lógicas, Programación neurolingüstica sean necesarios para proceder a la ridiculización del orador enemigo, acusándole de ignorante, en una muestra de desprecio e incluso odio por aquellos que simplemente no han tenido el acceso a los canales de información, porque según ellos el fin justifica sus medios. ¿No es esta una demostración del elitismo del entorno escéptico?

Esta filosofía materialista llega a tal extremo que cualquier suceso que no pueda ser explicado científicamente, ha de ser no solo ignorado, sino también ridiculizado y legítimamente eliminado y olvidado, exponiendo a aquellos herejes que dudan de la opinión de quienes están capacitados para decidir qué es o qué no es cierto, es decir, aquellos que hayan podido pagarse una carrera de ciencias o que tengan dinero para acceder a los papers científicos con los que las editoriales siguen beneficiándose de un trabajo muchas veces subvencionado con nuestros impuestos.

Parece lógico pensar que con la llegada de internet, la divulgación científica alcanzaría un desarrollo enorme en la sociedad moderna, y hay de hecho buenas intenciones en el entorno científico, como es el ejemplo de las licencias de acceso libre a investigaciones científicas de Creative commons, pero la cruda realidad es que los Estados subvencionan en mayor o menor medida al científico, que entrega su material a revistas especializadas para que estas lo distribuyan, validen mediante ‘revisión de pares’ o arbitraje y normalicen, previo pago y con suscripción cerrada, al resto de investigadores. Es decir, el dinero del ciudadano acaba construyendo un muro que impide el acceso abierto al resultado de esas inversiones, obligando a Estado y universidades a pagar dos veces por el I+D que ya han patrocinado, por no hablar de que no se puedan enlazar para que otros científicos o estudiantes sin recursos los puedan mejorar. Que yo tenga acceso a un artículo porque pueda pagarlo no me sirve de nada si no puedo enlazarlo, como argumento, a todos mis lectores. El ejemplo contrario es Wikipedia: todo el mundo puede enlazar y esta distribución ayuda a mejorar constantemente sus contenidos. De ahi su éxito.

Opinión: La ciencia está contaminada por ideologias políticas.
Dificilmente un escéptico compartirá esta opinión por creerla conspiranoica.

El cientifismo ha sido cómplice del estancamiento del progreso, limitando la información a las élites y cerrándose a cal y canto en una espiral de beneficios económicos, individualismo egocentrico y simple y llano miedo a vivir en un mundo mas igualitario, informado, culto y respetuoso con el medio ambiente.

No voy a ocultar que siento cierta simpatía por algunos de aquellos que el círculo escéptico llama charlatanes. Como Uri Geller por ejemplo. Mi pregunta es:¿Qué mal hacen a la sociedad? En el peor de los casos es un espectáculo circense, una diversión para las masas sin importancia. ¿Es justo y lógico culparles de la ignorancia de la sociedad?

Uno de los chivos expiatorios mas renombrados de la historia es Joan Quigley. Todo el mundo sabía que Ronald Reagan seguía las indicaciones de un astrólogo para tomar algunas de sus decisiones políticas, pero es complicado creer que una decisión como la construcción del escudo antimisiles que costó prácticamente todo el presupuesto nacional de los Estados Unidos fué tomada porque un astrólogo tiraba unas vertebras de oveja a un trapo.

Parece más creible pensar que hubo intereses económicos en referencia a las empresas beneficiadas con los contratos públicos del escudo antimisiles, la reforma educativa y de la sanidad y que acabaran financiando las campaña electorales de los candidatos americanos, en especial porque la famosa SDI fué un fraude de dimensiones monstruosas.

Así se tomaban las decisiones políticas en los 80.

¿Que escépticos denunciaron a los especuladores, banqueros corruptos y directores de oficinas sin escrúpulos que, escudados con el ideal del crecimiento económico perpetuo engañaban a ancianos y ancianas con jerga técnica para que colocaran sus pensiones en el mercado de valores convenciéndoles de que no hacerlo sería estúpido? Ninguno, porque este "error inocente" que en 2013 ha hecho en parte elevar el número de suicidios a 3870 personas en España no provocó su propia defunción, sino la de otros por su beneficio propio. Básicamente son científicamente validados por la supervivencia del fuerte, del listo, del poderoso. Es mucho mas fácil culpar a la ignorancia del anciano agricultor o a la estupidez del ahorrador que no ha podido pagarse una carrera de ciencias para entender las estadísticas.

El problema fundamental de afirmar tajantemente que la ciencia es lo que hay y no hay más, es la falta de humildad ante todo lo que nos queda por descubrir. La ausencia de duda es el peor aliado del escepticismo. Hoy en día pertenecer al movimiento escéptico no es ser revolucionario, sino posicionarse del lado de la caballería del zar en vez de estar atrincherado.

En un futuro la sociedad mirará atrás y verá estas decisiones como aunténticas barbaridades medievales.

La idea de que la política pueda estar mezclada con el racismo es punta de lanza de los escépticos cuando critican la ciencia nazi, pero pocas veces son críticos con aquellos políticos que apoyan la eugenesia en favor de la despoblación de la tierra alegando que "somos demasiados", y que si alguien tiene que morir, es mejor que sean los ignorantes y los estúpidos (refiriéndose a los que no han tenido la picardía o la suerte de acceder a la educación o a quienes no han podido amasar grandes cantidades de dinero), muchas veces a modo de broma siniestra, otras veces en forma de alcalde de Londres y otras veces en forma de monumento aberrante.

A Espe le encanta esta escultura: "Mantener la humanidad por debajo de los 500 millones".
Si sobramos 6500 millones de humanos mas te vale empezar a ahorrar para tu viaje en el arca.

El Darwinismo social justifica la muerte de aquellos que o bien por su procedencia humilde, bien por su incapacidad intelectual o simplemente quienes experimentando la vida fueron víctima de sus propios errores, no parecen tener el estatus suficiente para ser validados como seres humanos merecedores de la vida. Es una clara muestra de falta de moralidad que es común en la sociedad actual, y especialmente en el ámbito escéptico, que solo ve virtud en el legado científico y ninguna en la naturaleza humana.

Hay un teoría llamada "Teoría de la guerra arraigada en el pasado del ser humano" defendida por Steven Pinker, Richard Wrangham y Edward Wilson que dice básicamente que el ser humano es un ser que nace predestinado a enfrentarse a sus semejantes ya que la violencia está en nuestros genes desde hace millones de años.

Para su desgracia hay una evidencia masiva de que la guerra sólo existe desde hace unos 12.000 años y apareció con la agricultura o la religión.

Pero claro, la guerra es un objetivo peliagudo para los escépticos, porque empezar a criticar a paises genocidas implicaría enfrentarse a la mayor amenaza que tiene la paz en el mundo: El gobierno de los Estados Unidos, que desde el 11-S ha asesinado (según cifras conservadoras) en Afganistan, Irak y Pakistan cerca de 370,000 personas, 210.000 de los cuales son civiles, muchos de ellos niños.

Premio nobel de la paz, a mi no me engañas ni por un segundo...

¿Ha servido el sacrificio del pacto de las Azores para acabar con el terrorismo Islámico? Pues a la vista de la magnitud del conflicto en Siria, y la reacción natural a la violencia racista de EEUU y sus aliados aún habrá que matar a muchos niños en paises árabes para acabar con la violencia (permitidme el sarcasmo).

Estados unidos tiene un gasto militar comparable a la suma de todos los gastos militares del resto de naciones del mundo unidas. Por poner un par de ejemplos de la absurda doble moral del mundo occidental, Barack Obama, al que le fue entregado el premio nobel de la paz entre otras cosas por decir que acabaría con el gasto militar, aprobó en el final de su mandato un plan para modernizar el arsenal nuclear por valor de 880.000 millones de euros y renovar la flota de submarinos nucleares Seawolf por valor de 28.800 millones de euros. ¿Quién dijo crísis?

Vivimos en una sociedad en la que la competitividad entre individuos es tal, que parece que ningún logro es suficiente y tenemos la sensación de que si no nos ponemos las pilas, nos quedaremos rápidamente atrás, siendo barridos por la experiencia de los jóvenes y su naturalidad para adaptarse a la velocidad que se generan nuevos adelantos que produce el progreso tecnológico. Por eso, no es extraño que en las últimas décadas muchos padres hayan asumido un modelo de educación sustentado en la hiperpaternidad. Se trata de padres que desean que sus hijos estén preparados para la vida, pero no en el sentido más amplio del término sino en el más restringido: quieren que sus hijos tengan los conocimientos y las habilidades necesarias para hacerse de una buena profesión, obtener un buen trabajo y ganar lo suficiente.

Estos padres se han planteado una meta: quieren que sus hijos sean los mejores. Para lograrlo, no dudan en apuntarles en disímiles actividades extraescolares, allanarles el camino hasta límites inverosímiles y, por supuesto, empujarles al éxito a cualquier costo. Y lo peor de todo es que creen que lo hacen "por su bien".

El principal problema de este modelo educativo es que añade una presión innecesaria sobre los pequeños, una presión que termina arrebatándoles su infancia y crea a adultos emocionalmente rotos, convierte a niños brillantes y con mucho potencial en adultos marginados, perdidos, impotentes e irrelevantes.

En nuestro sistema educativo el error no es una opción.

Las conferencias TED, esas charlas que muchas veces rozan el ridículo por la teatralidad, parecen a primera vista un fantástico medio de divulgación científica y de pensamiento crítico, (no oculto que disfruto del espectáculo circense, y reconozco que algunas de estas charlas son interesantísimas y enriquecedoras, como por ejemplo la charla sobre educación de Ken Robinson) , pero si se mira con ojos verdaderamente críticos se puede comprobar que hay un claro sesgo ideológico por el que sólo escépticos radicales y ateos que, con público rendido a sus pies, abogan por la expansión del sistema capitalista neoliberal alrededor de un mundo arrasado de pensamiento filosófico y cultural con la excusa de que no se amolda a los parámetros mas estrictamente científicos. Hoy en día estas conferencias, en las que se ha vetado y censurado a filósofos, escritores y científicos heterodoxos como Bruce Lipton, Rupert Sheldrake, Nick Hanauer o Graham Hancock, se han convertido en una especie de reducto sectario elitista con más intención adoctrinante que divulgativa. Este mercado de las ideas motivadoras y vacías tiene un público masivo. Algunos autores se han especializado en este tipo de divulgación que no es otra cosa que autoayuda recubierta por el caramelo de la ciencia.

ESCEPTICISMO Y MEDICINA ALOPÁTICA:

¿Quién en su sano juicio rechazaría ser sanado de su enfermedad por el simple motivo de desconocer los mecanismos que provocan esa curación? El escéptico radical critica a los testigos de Jehovah cuando no dejan a sus hijos aceptar transplantes o donaciones de sangre por ser contrario a sus creencias, pero muchos tratamientos naturales no entran en los tratados de medicina por no tener una explicación científica completa a pesar de estar soportadas empiricamente o no se comercializan porque la patente de ese tratamiento está en manos de Novartis, Glaxo o GSK y prefieren comerciar un tratamiento paliativo que les genera mas beneficios.

Por otro lado la deontología médica ha quedado en entredicho por la excesiva medicalización de sus pacientes, que a menudo son victimas de la fidelización forzosa convirtiéndoles en clientes de por vida.

Bill Gates ha intentado eliminar de la web este selfie que se sacó recientemente
en uno de sus viajes a Africa en los que reparte filantropía en pequeñas y económicas dosis.

La industria farmacéutica, auspiciada por la Organización mundial de la salud, la OMS y
entre otros el presidente Barack Obama, David Nabarro, Coordinador del Sistema de las Naciones Unidas para la Gripe; Margaret Chan, Directora General de la OMS; Kathleen Sibelius, Secretaria del Departamento de Salud y Servicios Humanos; Janet Napolitano, Secretaria del Departamento de Seguridad Interior; los banqueros David de Rotschild, David Rockefeller, George Soros, Werner Faymann y Alois Stoger son parte de un sindicato del crimen empresarial internacional que ha desarrollado, producido, almacenado y utilizado armas biológicas para reducir la población mundial con el fin de obtener beneficios políticos y económicos.

Esto que puede sonar descabellado, está debidamente probado y es el encabezamiento de la denuncia que la periodista austríaca Jane Bürgermeister ha interpuesto contra la OMS y otros organismos internacionales por diseñar, financiar y participar en la fase final de la ejecución de un programa internacional secreto de armas biológicas, con la participación de las empresas farmacéuticas «Baxter» y «Novartis», que por bioingeniería crearon y liberaron agentes biológicos letales, en particular la "gripe aviar" y el "virus de la gripe porcina", con el fin de tener un pretexto para poner en marcha un programa de vacunación en masa forzado que sería el medio para administrar un agente biológico tóxico capaz de causar la muerte y lesiones a la población de los EE.UU. Esta acción constituye una violación directa de la Ley contra el terrorismo en relación a las armas biológicas.

Los cargos de Bürgermeister incluirán pruebas de que «Baxter AG», filial austriaca de «Baxter International», envió deliberadamente 72 kilos de aves vivas infectadas con el virus de la gripe, facilitadas por la OMS en el invierno de 2009 a 16 laboratorios en cuatro países. Afirma que esta prueba ofrece una muestra clara de que las empresas farmacéuticas internacionales y los organismos gubernamentales están participando activamente en la elaboración, desarrollo, fabricación y distribución de agentes biológicos clasificados como las más letales armas biológicas existentes en el planeta, para desencadenar una pandemia y causar muertes en masa.

En los días 21, 22 y 23 de abril de 1993, se celebró en Toledo (España) la 28 reunión de la Sociedad Europea de Investigación Clínica. Kary Mullis, que acababa de ganar su premio Nobel de química, fue invitado al acto. La conferencia de Mullis no fue, como se esperaba, sobre la PCR, motivo de su premio Nobel, sino sobre las dudas de Mullis sobre la teoría oficial de que el VIH causa el sida. Acto seguido, el maestro de ceremonias preguntó al público si tenía alguna pregunta que hacer, y, de inmediato, afirmó que él sí quería preguntarle a Mullis si era consciente de lo peligrosas que eran las ideas que había expuesto al público.

Kary Mullis

Luc Montagnier, premio nobel de biologia, se atrevió a afirmar en contra de la opinión general del paradigma cientifico y por lo tanto de las asociaciones de escépticos, que la homeopatía merecía ser estudiada más profundamente.

Montagnier ha apostado siempre por reforzar el sistema inmunitario de los enfermos mediante tratamientos complementarios, puesto que "los antirretrovirales no curan, sólo reducen mucho la replicación del VIH". Por eso, considera que el tratamiento debería complementarse con productos capaces de potenciar la inmunidad y de ahí la importancia de la vacuna terapéutica. A falta de ella, apuesta por complementar el tratamiento con suplementos antioxidantes, es decir, tomar vitamina C. Básicamente comer naranjas.

Tuvo que emigrar a China para proseguir sus investigaciones, por una persecución que el denominó "Terror intelectual".


Luc Montagnier

Ryke Geerd Hamer, un médico Alemán recientemente fallecido, recibió en 1978 la noticia de que el príncipe Víctor Manuel de Saboya, asesinó de un disparo a Dirk Hamer, de 19 años, uno de los hijos del Dr. Hamer.

La trágica muerte de su hijo unida a las dificultades de la investigación judicial que se llevó a cabo y al desarrollo de un complicado proceso posterior en el que el príncipe quedó impune, afectaron profundamente a la familia Hamer.

Cuatro meses después Hamer se autodiagnosticó un cáncer testicular, en tanto que su esposa, la Dra. Sigrid Oldenburg-Hamer, recayó en varias enfermedades cancerosas hasta fallecer el 12 de abril de 1985, a causa de un infarto agudo de miocardio.

Hamer pensó que debía de haber una relación entre el drama familiar y las enfermedades y en consecuencia, desarrolló una vertiente de medicina no invasiva y que relaciona las enfermedades con el impacto de traumas psicológocos. Así, en
 Octubre de 1981, el Dr. Hamer presentó su investigación a la Universidad de Tübingen como tesis pos-doctoral. El objetivo era tener probados sus descubrimientos en casos equivalentes para que la Nueva Medicina Germánica pudiera ser enseñada a todos los estudiantes de medicina y los pacientes pudieran beneficiarse de los descubrimientos lo antes posible. Para su gran sorpresa, el comité de la Universidad rechazó su trabajo y rehusó evaluar su tesis, un caso sin precedentes en la historia de las universidades.

Pero eso no fué todo.

Poco después de haber entregado su tesis, al Dr. Hamer le fue dado un ultimátum, renegar de sus descubrimientos o no ver renovado su contrato. Finalmente le fue retirada la licencia para ejercer la medicina. Fue extremadamente difícil para él entender por qué estaba siendo expulsado de la clínica al presentar descubrimientos científicos bien fundamentados. Después de darle de baja, se retiró a su práctica privada donde continuó la investigación. Varios intentos de abrir una clínica privada fallaron debido a esfuerzos concertados para oponérsele. Cartas de los pacientes del Dr. Hamer dirigidas a las autoridades de salud permanecieron sin respuesta o fueron regresadas con el comentario: “¡No aplicable!”.

¡Silencio!

Por si eso fuera poco, poco después fué acusado de un delito a la salud pública y encarcelado 12 meses en una prisión Alemana de 1997 a 1998, después de lo cual se refugió en España, donde abrió otra clínica. En 2004 la policía lo detuvo en su domicilio en Málaga, y fue encarcelado en Madrid. El 18 de octubre de 2004 fue extraditado a Francia, donde era reclamado para cumplir una sentencia de cárcel de 3 años. Salió de la cárcel francesa en febrero de 2006 y en marzo de 2007 se trasladó a Noruega.

Estos son ejemplos de que es más sencillo hacer callar una voz que sobresale que volver a escribir los libros de texto.

Cuando los escépticos critican la homeopatía, la acupuntura, a los quiroprácticos, la curación por fé, el Reikki etc. tienden a exagerar la capacidad curativa de la medicina mecanicista y dejan libres de crítica a las macrocorporaciones farmacéuticas, los laboratorios de investigación genética o las decisiones políticas basadas en estrategias económicas. Dificilmente encontrarás a este tipo de "escépticos" criticando a empresas que cobran por ofrecer el perfil genético como una especie de carta astral que predice futuras enfermedades, cuando no tiene ni la más mínima prueba experimental.

Durante las pasadas décadas, genetistas han anunciado descubrimientos de "genes para tal o cual cosa". Tenemos el gen de Dios, el Gen Gay, el Gen del alcoholismo, el gen del guerrero, el gen inteligente, el gen de la esquizofrenia, el gen de ls memoria, el gen musical etc etc. Pero todo esto se basa en débiles evidencias científicas soportadas por un grupo reducido de científicos. ¿Cuál es el motivo de la poca crítica a este fraude? Que la genética tiene un "out of jail ticket" en cuanto se refiere a demostración científica rigurosa.

El año pasado el New York Times publicó un ensayo de Richard Friedman sobre este tema, que decía que los científicos han descubierto el gen de la felicidad y el gen de la infidelidad. Sinceramente, no haber oido críticas de la comunidad "escéptica" me hace pensar que deberían sentir vergüenza por ser ajenos a las publicaciones de semejantes disparates cientificos.

Una de las causas de esta situación aberrante es la falta de tradición crítica en las ciencias aplicadas en la medicina. La gran paradoja de la ciencia en general y de la medicina en particular es que se han replegado de tal modo a un comportamiento dogmático que han terminado representando lo contrario de lo que teóricamente deberían defender, esto es: el avance de la sociedad como una comunidad homogénea de seres humanos y la salud de las personas independientemente de su estrato social. Esto, sumado a la imposibilidad de contrastar resultados de investigaciones por la "protección" de las patentes, está vaciando de contenido el método científico y las reglas y procedimientos básicos de las ciencias.

En el país de los tuertos, el vidente es el rey, o algo así...

Y mientras Dawkins dirige a sus hordas de fanáticos en contra de quienes critican a las compañías farmacéuticas, el uso de pesticidas, los excesos de las corporaciones producción de productos transgénicos, los problemas derivados del efecto invernadero, las trabas a la producción de energías alternativas, los estudios científicos que afirman que las ondas electromagnéticas podrían provocar cáncer, la perpetuación de la energía nuclear como fuente de energía electrica, el maltrato animal, los vertidos nucreares y tóxicos etc. los lobbys neoliberales apuntan sus poderosas armas mediáticas hacia los librepensadores y quienes son verdaderamente críticos con estas doctrinas. Es muy fácil posicionarse del lado de las megacorporaciones que producen productos transgénicos o medicamentos no genéricos, de las compañias electricas, el lobby nuclear, las compañías de telecomunicaciones, las compañías petrolíferas, etc, porque tendrás el apoyo de los multimillonarios, sus medios de comunicación y todos los seres huma nos que sin pararse a pensar demasiado repiten sus consignas.

Urge frenar a los científicos que hacen estudios a medida de los intereses industria farmacéutica, pero tristemente y de forma aparentemente casual, los círculos escépticos prefieren poner su mira en quienes encuentran en sus investigaciones resultados que contradicen la opinión interesada de la poderosa farmaindustria.

Monsanto será recordado como una catástrofe a nivel planetario.

La mitad de los artículos que aparecen en the British Medical Journey, la prestigiosa revista científica, en realidad son escritos por los científicos que trabajan a sueldo de Daiichi Sankyo, una multinacional farmacéutica, que obviamente tiene como único objetivo los beneficios económicos de sus accionistas, y a esta gente le preocupa más poder aparcar un Porsche en el garaje del hospital que haya millones de personas muriendo en África por enfermedades erradicadas en el primer mundo porque no sea rentable distribuir la cura. Hay pruebas evidentes de que las publicaciones científicas más importantes han perdido por completo su autonomía, pues el criterio para determinar si un estudio es aceptable o no, lo deciden los accionistas de las compañias que dirigen estas empresas.

Si la medicina tuviera efectivamente el único propósito de curar, de vez en cuando saldría a la luz una noticia como: "tal enfermedad ha sido erradicada" y eso nunca ocurre. Todo lo contrario, cada vez hay más enfermedades nuevas con las que es imposible luchar por lo obsoleto del sistema farmacológico y sanitario, que las convierte en crónicas con medicamentos que enmascaran el dolor y evitan que la fuente de la enfermedad sea localizada, silenciando los avisos que da el cuerpo y convirtiendo a los pacientes en consumidores de medicamentos de por vida. Esto provoca internamientos masivos en hospitales, que provoca la privatización de la sanidad, lugares ya de por sí exclusivos de una élite. La realidad es que en vez de pacientes, somos clientes.

Médicos amantes del dinero ajeno defecando en la tumba de Hipócrates.

La medicina alternativa está siendo perseguida con más virulencia que el narcotráfico, y de hecho quienes se han lucrado vendiendo clandestinamente tratamientos alternativos como la hipertermia, Green Saf, Visusid, Hamer, Josep Pamies etc, han acabado en la cárcel acusados de delitos contra la salud pública, con penas equivalentes a las de un asesino o un violador de niños, cuando estamos hablando de tratamientos absolutamente inocuos que eran ampliamente demandadas por pacientes. Al final estos tratamientos han de ser vendidos en herboristerias como complementos alimenticios o dietéticos. Es el precio que han de pagar por llevar la contraria a la industria farmacéutica. ¿Por qué esta desproporción?

Además, muchos de aquellos que defienden la medicina reduccionista aducen que la alimentación no tiene ninguna relevancia en la salud del paciente, con el pretexto de que una enfermedad es simplemente un fallo de nuestro sistema heredado "por desgracia" de nuestros padres, y si no hay una pastilla que lo solucione, hay que extirpar el problema o destruirlo con radiaciones o cócteles químicos. Se culpa a la genética y no hay más que hablar. La tozudez de algunos escépticos desbocados provoca sinsentidos como que en Estados unidos el trastorno de déficit de atención sea una autémtica epidemia mientras en otros paises como Francia ha sido practicamente erradicado.

Hipócrates, el creador de la medicina actual tenía una máxima: "que tu alimentación sea tu medicina y tu medicina sea tu alimentación". Parece que lo más parecido al juramenteo hipocrático en el ámbito médico institucionalizado es la hipocresía de los autodenominados escépticos.

En la China antigua era tradición que un médico no cobraba ningún salario hasta que su paciente estuviera sano. Si aplicáramos esto en el mundo occidental, una gran mayoría de los farsantes que se hacen llamar médicos seguramente se dedicarían a lo que realmente les apasiona: El dinero. Y seguramente también serían sustituidos por gente honesta cuya intención fuera sanar a sus pacientes en vez de extorsionar a sus clientes. Quizás así tendríamos un sistema de salud que mereciera la pena.



La medicina alopática desahucia cada año a millones de enfermos, diciéndoles que les espera una corta vida de sufrimiento, una muerte inminente tomándo un montón de medicamentos que no le curarán, pero le cronificarán la enfermedad y con suerte paliarán los síntomas e incluso son capaces de aventurar una fecha de defunción. ¿Quien puede culpar a alguien que ha sido rechazado por el sistema médico de acogerse al confort de alguien que le ofrece esperanza? Siempre será mas alentador ponerse en las manos de un curandero que ofrece un tratamiento de musicoterapia que yacer hasta la muerte en la cama de un hospital atendido por médicos y enfermeras cuyo único interés es cobrar a final de mes el suplemento por receta.

Un ejemplo de las farmacéuticas utilizando a sus pacientes como clientes fué el caso de los enfermos de Sida que fueron tratados con AZT en los años 70. Una droga aprobada por la administración americana de Alimentos y medicamentos que aún hoy en día está disponible en los EEUU y que no dejó otra salida a enfermos de sida a traficar clandestinamente con plantas ilegales en los estados unidos como se trata en la fenomenal película de Jean-Marc Vallée: Dallas Buyer´s Club. En españa también se experimentó con pacientes con este veneno llamado AZT.

Un caso muy parecido ocurre hoy en dia en España. Josep Pamies, un agricultor catalán que tiene una enorme plantación de plantas ilegales, planta cara a la OMS y al ministerio de sanidad exportando a paises que tienen graves problemas con el ébola la Garcinia Kola, planta prohibida en varios paises africanos. Paralelamente los laboratorios farmacéuticos a sueldo de empresas privadas, sintetizan esta misma planta en sus laboratorios con la intención de vender un remedio a escala mundial basado en sus principios activos. Lo mismo que sucede con la Artemisa, la Marihuana, el Kalanchoe Daigremontiana o la plata coloidal.

Las enfermedades mentales sufren también de problemas similares, durante las pasadas décadas, los mas eminentes psicólogos han hecho de sus consultas una rama más de la industria de los fármacos. No es sólo que medicamentos que se recetan como si fueran caramelos como el prozac son sólo ligeramente más efectivos que el placebo, sino que los efectos secundarios del Prozac dejaban a los pacientes en peor estado del que estaban cuando empezaron a medicarse. Lo más dramático de todo es que la industria de los tratamientos para las enfermedades mentales se han cebado en los menores de edad tratándoles de enfermedades que no tienen una demostración científica como el síndrome de hiperactividad.

Hay una charla muy interesante de Graham Hancock censurada por TED titulada "La guerra contra la consciencia" en la que el escritor Escocés clama por la legalización de plantas prohibidas tanto por la liberación de la consciencia humana como la utilización de estas plantas como medicinas.

Graham Hancock: "Me veo a mí mismo como un periodista
con la obligación de informar sobre historias olvidadas sobre nuestro pasado
y tratando de llevar el rigor, la razón y la intuición a la búsqueda"

Hablando de otros métodos de curación ridiculizados por la mayoría de los médicos, un grupo de médicos newyorkinos hizo un experimento que demostraba la acción positiva en el organismo que decía lo siguiente: "la acción de la música es una eficaz terapia que actúa sobre el sistema nervioso y en las crisis emocionales, aumentando o disminuyendo las secrecciones glandulares, activando la circulación sanguinea y por lo tanto regulando la tensión arterial". Un ejemplo de los beneficios científicamente probados es que la pequeña serenata nocturna de Mozart es buena para la hipertensión. Siempre será bueno darle una oportunidad antes de ponerse fino de diuréticos, betabloqueadores, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o bloqueadores de los canales del calcio.

La homeopatía es (en la mayoría de los casos) inocua, y al contrario que las vacunas, nadie está obligado a tratarse con ella. Las herboristerías no reciben primas por recetar una medicina u otra. Pero por culpa de la nueva ley de medicamentos de 2013, las farmacias tienen el monopolio de la gestión de las patentes no sólo de medicinas, vitaminas, plantas y compuestos químicos básicos sino también de tratamientos homeopáticos. No por el afán de prevenir esa ignorancia de la que se suele hablar en los círculos escépticos, sino para hacerse también con esa cuota de mercado, obligando así a los herbolarios a retirar de sus estanterías productos tan esenciales para la vida diaría como son pastillas de ácido ascórbico. Una gran incoherencia que demuestra una incomprensible doble moral.

Poco se habla o se estudia el DMT, una molécula que. correctamente asimilada tiene un profundo impacto en la consciencia humana. A partir de los años 70 se impuso un fuerte veto en la comunidad científica a realizar ensayos clínicos con ayahuasca.

Hoy en día, abanderados del conocimiento que rechazan abiertamente la posibilidad de que el cuerpo físico no sea mas que un vehículo o un receptor de información reconocen que ni siquiera han experimentado lo que con tanta vehemencia no sólo critican, sino que sidiculizan.

No me importa que la gente se gaste su dinero en la power balance, que se vacune voluntariamente para la gripe aviar, que se curen con aromaterapia, que voten al PP o al PSOE o que se tiren por la ventana, siempre y cuando no exijan que otros también lo hagan con ellos. En este sentido hay una hipocresía curiosa que es que a los escépticos les molesta que los católicos no les dejen abortar, pero no tienen ningún pudor en exigir vacunaciones masivas con medicamentos con efectos secundarios.

Cualquiera debería tener derecho a curarse como quiera, ya sea medicina alopática,
homeopatía, vudú o cánticos rituales.

Mas allá del eterno dilema medicina natural vs. medicina alopática, el escepticismo mal entendido ha perjudicado a la salud pública en muchas ocasiones. Un ejemplo es el famoso caso de la enfermera infectada de ébola en el hospital de Madrid. El ministerio de sanidad modificó los protocolos originales adaptándolos a las carencias que tenía el hospital, utilizando un argumento ultraescéptico: “como no está demostrada la trasmisión aérea no es necesario usar habitaciones de presión negativa, porque son magufadas”. Sin duda hubiera sido mejor aplicar el principio de prevención, que arriesgarse a un contagio por aire aunque no estuviera cientificamente demostrado.

ESCEPTICISMO VACÍO DE CONTENIDO CRÍTICO:

Un escéptico obliga a quienes quieran debatir con él a pasar por su filtro de ortodoxia.

¿De dónde ha salido toda esta gente que tiene el espíritu crítico tan hiperdesarrollado que, apoderándose del "sentido común" colectivo tienen la certeza de estar en posesión de la verdad absoluta? Quienes son así de dogmáticos lo único que enarbolan es la bandera del adoctrinamiento al que LA IGLESIA DEL PROGRESO les ha sometido.

Además no tienen contenido propio, no generan nada mas que una repetición constante de oraciones memorizadas como: "Afirmaciones extraordinarias requieren demostraciones extraordinarias", "Todos siempre tienen un sesgo, lo sepan o no", o "Una correlación no necesariamente implica causalidad". Pero cuando llega el momento de pasar sus afirmaciones por el mismo filtro se defienden con el argumento de que la ciencia les avala.

La iglesia del progreso nos ve como robots.

Esa hipersensibilización hace que un escéptico vea religiones, sectas y supersticiones donde no las hay. La capacidad de razonamiento, la capacidad de cálculo y el entendimiento del ser humano en general, es muy limitada. No aceptar esto y escudarse en la sabiduría común para justificar respuestas a preguntas tan complejas como dónde reside la consciencia o cómo y cuándo empezó el universo es aceptar dogmas al estilo de la iglesia católica. Es una señal de falta de humildad y de rigor crítico.


ESCEPTICISMO Y BENEFICIOS ECONÓMICOS:

¿Alguien duda que las compañías de telecomunicaciones tienen interés en que se difundan los estudios que demuestran que las ondas electromagnéticas no son dañinas? Lo mismo que los artículos de investigación médica ejercen una enorme influencia sobre los hábitos de prescripción de los médicos, este tipo de estudios modifican el paradigma de la comunidad científica y por ende en la de la opinión pública, que no cuestiona la opinión de los investigadores.

El hecho que que haya millones de routers diseminados a nuestro alrededor emitiendo ondas electromagnéticas hace querer creer estos estudios, pero el hecho de que haya un numero de estudios igual o superior hechos por investigadores independientes del lobby eléctrico pone los pelos de punta.

Que quede claro cuáles son también las preferencias de los organismos reguladores. Si hoy se supiera que el wifi es dañino sería un palo enorme para la industria de las telecomunicaciones. Así que se sacan pequeños estudios que a corto plazo nos dicen que no pasa nada, aunque nadie sepa con seguridad que puede pasar a largo plazo o en diferente condiciones. Estas decisiones no tienen nada que ver con estudios científicos y si mas bien con intereses económicos.

Un campo electromagnético.

La industria del tabaco reaccionó igual en los años 40, con la esperanza de disipar dudas sobre su nocividad. Consiguieron su objetivo: 70 años después y a pesar de que la gente es plenamente consciente del problema, todavía sigue fumando, y en el tercer mundo, las compañías tabaqueras campan a sus anchas. La industria de las telecomunicaciones aprendió la lección y está utilizando la misma estrategia de desinformación.

No hay estudios que demuestren rotundamente que las ondas electromagnéticas no sean perjudiciales, y en cualquier caso siempre es mejor ser prudentes y arriesgar lo mínimo sobre todo teniendo en cuenta que esta civilización sufre una epidemia de cáncer de procedencia desconocida de proporciones nunca vistas.

Otro ejemplo similar es el del DDT, un compuesto químico sintético que fué utilizado una vez en todo el mundo como un pesticida. El mayor uso de DDT en los Estados Unidos se produjo en 1959, cuando 36 millones de kg. de las cosechas fueron rociadas con este compuesto.

A principios de 1970, sin embargo, florecieron serias dudas eran por los efectos ambientales del DDT. Multiples estudios científicos demostraron que estaba asociado a diversos tipos de cáncer en personas y que produjo la muerte a una innumerable cantidad de animales en los entornos en los que fué utilizado. El pesticida produjo incluso la extinción casi total del halcón peregrino. Convencidos de que el daño ambiental causado por el DDT era mayor que los posibles beneficios del compuesto, la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. prohibió el uso de DDT en los Estados Unidos en 1973.

En diciembre de 2000, naciones Unidas acordaron un tratado de prohibición de doce productos químicos muy tóxicos. El DDT era uno de ellos. Sin embargo, el tratado permite el uso de DDT para combatir la malaria hasta que haya otras alternativas disponibles. El DDT es aún utilizado hoy en día, en países como Zimbabwe y Etiopía para controlar los mosquitos y la mosca tsé-tsé. Estos dos insectos causan graves enfermedades, como la malaria y la enfermedad del sueño.


Muchos escépticos aún dudan de la veracidad de los estudios científicos que provocaron la retirada del DDT del mercado y abogan por su vuelta.

Es un castigo el tener que convivir en España con la central nuclear de Garoña, o ser incapaz de comprar semillas que no sean de Monsanto con la excusa de que "no son peligrosas, porque nadie ha podido demostrar lo contrario". En este caso me apropio de una de las armas arrojadizas del escepticismo: necesito pruebas extraordinarias para semejantes afirmaciones extraordinarias.

Hay que recordar que Monsanto es también el creador de productos como el agente naranja (usado en la guerra de Vietman, cuyo uso dejó terribles secuelas en la población de aquel país, en los soldados estadounidenses, y especialmente en los descendientes de ambos en forma de grandes malformaciones) y las dioxinas, considerados como uno de los doce contaminantes más nocivos fabricados por el ser humano, actualmente prohibido en casi todo el mundo, aunque no importa porque ya todo el planeta está contaminado.

Hay estudios científicos qu
e demuestran que el Glifosato (Un herbicida total patentado por Monsanto), es inofensivo para la salud, pero cuando a Patrick Moore (Un ex-miembro de Greenpeace que se pasó al bando contrario) le ofrecieron un vaso para beberlo y acallar así las voces críticas lo rechazó insultando al entrevistador.

A pesar de estar científicamente demostrado desde los años 80 que el Glifosato es altamente tóxico para seres humanos, Jaime Arias, Ministro de medio ambiente de Colombia (hoy presidente de Acemi, el gremio que agrupa a las multinacionales farmacéuticas de Colombia), el 22 de Mayo de 1984 dió via libre a la fumigación con Glifosatos en toda Colombia. Como se puede ver, las puertas giratorias no son un mal exclusivo de la corrupción del PP español.


Energía nuclear limpia... Hasta que explota, claro.

Un último ejemplo es el del bisfenol y los ftalatos. Hoy día la ciencia acepta que están presentes en el PVC y que en determinados casos SI es tóxico, y está se ha prohibido en biberones y tetinas. Pero ¿No es lógico que si es tóxico para bebés también lo sea para adultos? De aquí a 70 años probablemente se prohibirá su uso en general, cuando la industria pueda asumir los costes de su eliminación.

LOS 10 DOGMAS DE LA CIENCIA:

No hay un consenso absoluto entre la élite científica sobre la mayoría de las cuestiones sobre la naturaleza del mundo, sino mas bien todo lo contrario. Sin embargo hay paradigmas que han superado las barreras de la crítica y se han instaurado como auténticos dogmas en la opinión pública. Debería ser labor de las asociaciones escépticas cuestionar estas creencias, pero la realidad es que es mas cómodo aceptarlos como verdades inamovibles y utilizarlos como arma arrojadiza del escepticismo.

La verdadera esencia del método científico es hacer predicciones de lo que va a suceder, los científicos son en esencia profetas que adivinar lo que va a suceder estudiando lo que sucedió en el pasado describiéndolo cuidadosamente para así poder predecir lo que va a suceder en el futuro.

Alan Watts dice que en el siglo XVII los pensadores de la ilustración sostenían que la razón podía combatir la ignorancia, y que la mejor forma de hacerlo era descartando cualquier tipo de pensamiento que no estuviera basado en términos lógicos, descartando con el la hipótesis de Dios. Sin embargo no quisieron descartar la posibilidad de que hubiera unas leyes que rigen el comportamiento del universo con una regularidad absoluta. Así que asumieron que el universo es un mecanismo, y los seres humanos somos un complejísimo sistema de partículas que chocan entre ellas en una forma de energía sin inteligencia pero regidas por unas leyes tan firmes como las de Dios.

Rupert Shaldrake en su libro "Science set free" hace una critica a los estamentos científicos argumentando que la ciencia es tan dogmática como la religión, y enumera estos dogmas a modo de diez mandamientos de la ciencia de la siguiente manera:

1. La naturaleza es mecánica – Se cree que todo es similar a una máquina, no a un organismo. “Somos robots ambulantes”, (dice Richard Dawkins) máquinas controladas por cerebros programados genéticamente. Una metáfora que ha dominado a la ciencia desde el siglo XVII.

2. La materia es inconsciente.

Todo el universo está hecho de materia inconsciente que misteriosamente se vuelve consciente en el interior del cerebro humano. Nadie sabe por que, pero nadie cuestiona que es así.

3. Las leyes de la naturaleza están fijas– Son igual hoy de lo que eran durante el Big Bang y lo serán para siempre. La vida evoluciona pero el sustrato físico sobre el que lo hace es inmóvil.

Me detener un poco más en el punto 3, porque me resulta particularmente interesante:

Las constantes universales están definidas en función de mediciones hechas por científicos en diferentes épocas y lugares del mundo hasta que, cansados ya de obtener resultados muy similares deciden hacer una media y convertirla en una "constante". El hecho de que no esté demostrado que la velocidad de la luz sea constante no ha impedido que el metro esté definido en función de la constante universal de la velocidad de la luz.


"Su carencia de fé resulta molesta."  - Darth Vader.

Entre 1928 y 1945 la velocidad de la luz cayó 20 km/h en las mediciones en todos los laboratorios del mundo. ¿Por qué pasó esto? la respuesta oficial dice que los científicos ajustaban los valores de sus mediciones a la de los departamentos más prestigiosos achacándolo a un "bloqueo intelectual de fase" (en términos más prosaicos: "Si lo dice Stephen Hawking... A mi no me quitan la subvención..."). En 1946 volvieron a ajustar los valores a algo similar a lo que hoy conocemos como constante universal de valor 299´792 m/s

Para evitar este tipo de anomalias, en 1972 se determinó que la velocidad de la luz fuera fijada por definición, asi que quizás nunca sabremos si la velocidad de la luz varía o no, porque simplemente ya no se mide, aunque afortunadamente hay científicos que nos dan esperanza cuestionando los paradigmas establecidos.

Otro ejemplo es cómo se calcula la temperatura a la que se funden los metales:

Como es imposible obtener un resultado exacto por culpa de la impureza de los metales, la temperatura de fusión se calcula en función de la pureza de ese metal por definición. Si los resultados de las mediciones no cuadran con la temperatura que se supone correcta, se cambia el valor de pureza ideal de ese metal en función del resultado. O sea, la pescadilla que se muerde la cola.

Esto no impide acercarse mucho a valores exactos, pero el valor real de la temperatura de fusión es un misterio absoluto.

4. La naturaleza no tiene propósito –Todo continua mecánicamente para siempre, sin una intención, siempre al azar.

Maldito Newton aguafiestas

5. El total de materia y energía siempre el mismo –La ley de la conservación de la materia.

6. La herencia biológica es material – Todo lo que heredamos es material, proviene de los genes o de modificaciones epigenéticas.

7. La memoria está almacenada como algún tipo de trazo material en un lugar del cerebro. La combinación de proteinas de algún tipo con impulsos eléctricos. Nadie sabe como funciona exactamente pero aún sin estar demostrado hay un amplio consenso en el mundo científico de que es así.

8. Toda acción mental existe solo en el cerebro.

Este dogma es especialmente perjudicial para el entendimiento de la consciencia, porque (en palabras de 
Charles Tart, doctor en Psicología transpersonal): "La negación de cualquier realidad espiritual y la simultánea ignorancia de evidencia acerca de la realidad espiritual humana, se denomina cientfismo, no ciencia".

9. La telepatía y los fenómenos paranormales son ilusorios. Ya que toda acción mental solo existe en el cerebro, las personas inteligentes saben que no es posible que una acción mental se transmita fuera del cerebro.
-¿Que hay para comer? -Patatas.
- Lo sabía. - Pues es pollo, listo.

10. Solo la medicina mecanicista funciona. Solo la medicina alópata, basada en la física y en la química conocida, funcionan. Las terapias alternativas, la medicina homeopática y otros tratamientos de este estilo solamente curan porque son placebo y no merecen ser investigados.

Ejemplos de esto son la hipertermia y el agua ionizada, que a pesar de ser generalmente tachados de timos, son utilizados por la mayoría de los deportistas profesionales para la recuperación de lesiones y muchas empresas de lavado los usan por el simple hecho de que son rentables. ¿Qué motivos pueden tener otras personas para perseguir estas prácticas? solo ellos tienen la respuesta.

PREGUNTAS SIN RESPUESTA QUE A LA CIENCIA LE DAN IGUAL:

¿Cómo conocian las culturas antiguas la glandula pinneal? ¿Cómo conocian con precision los equinoccios? ¿Cómo sabían los egipcios que la estrella sirio estaba formada por 3 estrellas y no una? ¿Cómo se construyeron las pirámides de Egipto? ¿Por qué los mayas y los egipcios construyeron pirámides muy similares si estas culturas nunca tuvieron contacto entre ellas?

Me centraré en una sola de estas cuestiones que me parece la mas glamourosa:

Las evidencias arqueológicas nos dicen que la gran pirámide de Giza fue edificada en el 2570 a.C. durante la era del cobre, bajo el intenso sol del desierto del sáhara por una cultura que no conocía la rueda, que a duras penas conocía la agricultura y no sabía absolutamente nada de matemáticas, arquitectura, física ni astronomía.

Sin embargo esta gente se las ingenió a pesar de todo para levantar el monumento mas grande construido jamás por el hombre, y probablemente el mas perfecto.

¿Quién habrá levantado esto? Si tienen dudas, pregúntenle a un escéptico.
Ellos no tienen ninguna.

El estudio de las pirámides ha sido monopolizado casi en exclusiva por la arqueología, pero recientemente otras disciplinas científicas han mostrado interés en el estudio de estas maravillas arquitectónicas para consternación del corrupto encargado de las excavaciones de la meseta de Giza Zahi Hawass y otros arqueólogos "escépticos".

Arquitectos, físicos, químicos, ingenieros, geólogos y matemáticos coinciden en que para acometer semejante proeza arquitectónica se necesitan unos enormes conocimientos que no eran posibles para una civilización tan primitiva como la egipcia. Existen una gran variedad de libros y documentales que a pesar de ofrecer pruebas irrefutables, los intereses económicos por explotar el turismo Egipto se anteponen a la búsqueda de la verdad.

Pero esto no inquieta al arqueólogo escéptico, y con el argumento de que no se han encontrado las herramientas con las que se levantaron las pirámides, la única posibilidad es que las respuestas que tenemos son las correctas, asi que se mira para otro lado, se dice que las pirámides eran un montón de cascotes mal puestos en homenaje a un rey muerto y aquí no ha pasado nada.

El método científico llega en este caso a un callejón sin salida: Como es imposible explicar cómo se construyeron las pirámides, simplemente se le resta importancia, se las aparta al territorio de lo históricamente marginal y hoy en día no tienen mas relevancia que un cristo románico o un cuadro de Tápies: su intrínseco valor artístico. Este no es un hecho aislado, pero es representativo y especialmente sangrante por la magnitud y repercusión histórica de la obra.

Una civilización acostumbrada al pensamiento crítico no dejaría pasar la oportunidad de investigar algo tan asombroso en vez de apartarlo al mundo del desconocimiento y la ignorancia.

EL FIN DE LA CIENCIA:

La ciencia de hoy en día se aferra a las interpretaciones estrictamente materialistas que colocan en un altar a sus aplicaciones tecnológicas.

¿Por qué a la comunidad científica le preocupan mas los problemas energéticos del primer mundo que los problemas de desnutrición del tercer mundo?

La gente se ha cansado de esperar soluciones milagrosas de la ciencia y corren a refugiarse donde pueden, ya sea en el Chi, en el éter, en la bruja Lola o incluso en cultos trasnochados como la religión católica. La religión es el sistema de pensamiento mas influyente de la historia, mucho más poderoso en términos de fanatismo que la ciencia, porque hace que la gente se sienta reconfortada hablando de la grandiosidad del ser humano y de la inmortialidad del cielo eterno, mientras la ciencia nos dice que no somos más que una mota de polvo insignificante puesta aquí por un accidente de la naturaleza. Negar que la gente necesita algo en lo que aferrarse es tan absurdo como las afirmaciones de algunos científicos que dicen que el colisionador de partículas nos dará la "respuesta a todo" o que el bosón de Higgs es "la partícula de Dios".


El poder de los lobbys, la industria farmacéutica, los magnates de las grandes corporaciones trabajando desde la sombra a través de la manipulación de los medios a lo largo de generaciones han lavado el cerebro a la gente por medio de organizaciones financiadas por los gobiernos ultraderechistas, como la fundación FAES, el instituto Tavistock, la fundacion Bill&Melinda-Gates o la fundación Slim desde donde la casta escéptica maneja los hilos con la habilidad de quien ha estudiado en los mejores colegios privados y ha alcanzado los mejores puestos en la escala social por el mero hecho de haber nacido en la familia adecuada.

Ya no necesitan generar sus propios contenidos, es mejor concienciar a la ciudadanía de que se autocensuren y autocontrolen y, provocando que aquellos científicos que desean investigar sobre lo desconocido sean ridiculizados por sus propios compañeros mas dóciles y guiados a trabajos redundantes, aburridos y de nula repercusión, llevando a la matoría de científicos honestos a dejar la profesión por otras que resulten mas gratificantes, dejando via libre a los corruptos para el uso y la manipulación de los canales adecuados de control social.

Una de las causas de esta situación aberrante es la falta de tradición y educación crítica que ha hecho que la ciencia se repliegue en un comportamiento dogmático.

ACERCA DE JAMES RANDI:

En 1996, James Randi, un conocido inlusionista, mago y presentador de televisión, fundó la Fundación Educativa James Randi (JREF, por sus siglas en inglés). Esta organización proclama que intenta examinar las afirmaciones paranormales en condiciones controladas de experimentación. Entre 1996 y 2010 ofreció un premio de 1.000.000 de dólares a cualquiera que pudiera demostrar evidencia de cualquier poder o suceso paranormal, supernatural u oculto bajo ciertos criterios de observación. Nadie ha superado las pruebas preliminares, que han sido acordadas previamente por ambas partes para cada afirmación paranormal específica. Randi actualiza el sitio web de la JREF cada viernes, con comentarios escritos.

Este tipo es juez, verdugo... y multimillonario.

Según las condiciones y normas que regulaban el desafío, Randi estableció que ambas partes (él mismo y la parte que acepta el desafío) deben acordar previamente qué resultados de la prueba constituyen un «éxito» y cuáles un «fracaso». El ilusionista afirma que la parte más difícil del proceso es conseguir que los aspirantes definan con precisión qué pueden hacer que sea paranormal, ya que la ambigüedad y la indeterminación son un recurso primordial de los charlatanes a la hora de declarar cualquiera de sus intentos como un éxito.

Estas estipulaciones previas son lo que, según los escépticos, hace que los autoproclamados «poseedores de poderes paranormales» rehúsen tomar parte en el desafío de Randi. Por otro lado, sus detractores afirman que la oferta es engañosa, y que Randi nunca pagará sea cual sea el resultado. Le achacan que, en una entrevista en la revista Fate (octubre de 1981) llegó a reconocer que «siempre tendría una escapatoria»; sin embargo, hay que decir que esta entrevista apareció publicada durante lo que fue una lucha política interna por problemas económicos entre miembros del CSICOP. Los observadores del transcurso del debate entre escépticos y creyentes creen que, efectivamente, la frase fue sacada de contexto, y se refería originariamente a los controles que emplea Randi durante los experimentos para prevenir los engaños. También sostienen que las afirmaciones de que Randi no pagaría son infundadas, ya que el dinero está en una cuenta de Goldman, Sachs & Compañía, y faltar a las reglas constituiría un fraude penable por la ley.

No tan honesto como ahora veremos...

Los parapsicólogos tratan por lo general de restar importancia al desafío, a causa del carácter de Randi y de su áspero e inflexible modo de escribir y presentarse, lo que le ha hecho ganarse muchos enemigos entre los que se autodenominan «expertos» en temas paranormales. Los que apoyan a Randi hacen notar que hay otras organizaciones escépticas que han hecho ofertas y desafíos similares con el fin de probar la existencia de habilidades paranormales, y que los expertos pueden presentar sus afirmaciones en esos otros desafíos, si no les agrada el de Randi.

Los "escépticos" que se remiten al premio Randi como prueba definitiva de la inexistencia de nada mas allá de lo conocido por la ciencia actual, desconocen todo esto, y tambien desconocen que Randi publicó en su web un presunto estudio (que posteriormente retiró) en el que reproducía los experimentos de Rupert Sheldrake sobre los perros que saben que su dueño vuelve a casa, con resultados contrarios a los de Sheldrake, lo que demostraba que Sheldrake era un farsante. También dijo que había visto los videos en los que los perros sabían que su dueño iba a llegar a casa y que también eran un fraude.


Aqui Randi poniendo cara de escéptico.

Sheldrake (que no tenía ninguna relación con Randi hasta ese momento) se puso en contacto con él para interesarse por el estudio de Randi sobre los perros, con la intención de ampliar su investigación, preguntándole en que revista los había publicado. Tras varios intentos de establecer una comunicación, Randi reconoció que nunca publicó sus estudios sobre los perros.

Sheldrake insistió en conocer los resultados de esa investigación, así que volvió a llamarle y contactó tambien con el gabinete de prensa de Randi. El fantástico Randi (como él mismo se denomina), abrumado ante la insistencia de Sheldrake, se vió obligado a reconocer que había perdido los datos de la investigación y que nunca vió los videos de Sheldrake, pero ni corto ni perezoso insistió en su creencia de que todos los trabajos de Sheldrake eran un fraude.

La actitud de Randi es la de un estafador profesional y un mentiroso, porque el premio de un millón de dólares es solamente marketing, y Randi nunca ha estado interesado en la evidencia ni la divulgación científica. Su único interés es su autopromoción y el fin puramente crematístico. Esto queda patente con su intención de quedarse con cualquier beneficio que pudiera generar el enfrentamiento con el presunto charlatán en cuestión por medio de un programa televisivo.

Randi no tiene ninguna titulación académica ni ningún estudio científico publicado. Su carrera se limita a 40 años como mago e ilusionista y 10 como presentador de televisón. Sheldrake por su parte es doctor en bioquímica por la universidad de Cambridge, graduado en Filosofía y licenciado en Historia por la universidad de Harvard. Además tiene innumerables publicaciones científicas y ha escrito 13 libros de contenido científico.

Rupert Sheldrake.

Hay que tener cara dura para erigirse como el abanderado de la ciencia y sobre todo para criticar los estudios de Sheldrake. ¿Por qué Randi es entonces más conocido que Sheldrake y tiene millones de seguidores en todo el mundo? Porque es millonario.

CONCLUSIÓN:

Se ha llegado a un punto en el que las respuestas a las preguntas fundamentales sobre el funcionamiento de la consciencia y el universo están tan alejadas de el verdadero alcance de las limitaciones autoimpuestas por el cientifismo, que la opinión pública, (que es al fin y al cabo quien promueve y financia la ciencia), se ha cansado de pagar los juguetes a la aristocracia científica.

El conocimiento global y el beneficio de la sociedad también deberían ser un objetivo prioritario para la ciencia, pero el conocimiento científico ha llegado a un límite en el que ni siquiera la tecnología le permite avanzar en la mayoría de los campos, habiéndose estancado. Así, las creencias sin fundamento científico están comiendo terreno a pasos agigantados a la lógica cartesiana dando pie a que el "círculo escéptico" un secta más relacionada con intereses económicos que divulgativos, se dedique a predicar en nombre de "la iglesia del progreso", para poder luchar esta vez sí "cuerpo a cuerpo" con sus mismas armas: la charlatanería, el marullismo y la descalificación.

El resultado es que la ciencia se ha convertido en una especie de muleta para la clase alta en la que millones de fanáticos seguidores en forma de foros escépticos se apoyan recitando un discurso paternalista y repetitivo que les convierte en cómplices de muchas de las grandes miserias de este planeta, apoderándose de paso de la palabra "escepticismo".

Cuando discuto con escépticos intento hacerles ver que deberían dedicar menos tiempo a luchar contra objetivos fáciles como la homeopatía y el bigfoot y ser más críticos con temas como los tratamientos fraudulentos y obsoletos de cáncer, las drogas psiquiatricas y el más duro de todos: LA GUERRA.

Es complicado saber que nos deparará el futuro, pero una revolución social, económica e ideológica es necesaria para que las palabras escepticismo, progreso y ciencia vuelvan a tener el valor que merecen, apoyadas en la búsqueda del avance hacia una civilización más humana que se vuelque en la búsqueda de la paz, el conocimiento y la verdad.

7 comentarios:

  1. Dices:
    "PREGUNTAS SIN RESPUESTA QUE A LA CIENCIA LE DAN IGUAL:"

    Esto que planteas a modo de critica, es la gran ventaja de la ciencia y lo que la separa de las religiones, creencias y superticiones.

    La ciencia no tiene respuesta para todo, hay cosas que simplemente no sabe. Quizás con el tiempo encuentre la respuesta o quizás no lo sepa nunca. Pero no hay ninguna problema en admitir que no se sabe.
    Resulta difícil admitir que no sabemos algo, y la tendencia del ser humano es inventarnos una respuesta aunque esta no tenga ninguna base que aceptar que no tenemos ninguna respuesta.

    Son las religiones las que pretenden tener respuesta a todo. No la ciencia.

    Pero el ejemplo que pones de las pirámides no es muy adecuado, ya que se sabe mucho sobre las pirámides. Se sabe quienes, cuando y como se construyeron. Si cada vez conocemos mas cosas, es gracias a los cientificos que han aceptado que no tenían respuesta y la han buscado. Los que ante la falta de respuesta se han inventado fantasias no han aportado nada.

    Mantenerse cayado cuando no se sabe la respuesta en lugar de verse obligado a decir cualquier tontería con tal de responder, es un gran acierto. Te recomiendo que lo pongas en practica.

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  2. TL:DR

    No, ya en serio. Me quedo con parte de la reflexión, de que la comunidad escéptica está un poco perdida en Internet, llevada de la mano de un grupo de figuras carismáticas. Yo también tuve mi época en la que leía blogs escépticos, Magonia, Pharyngula, la RDFRS, Amazings, Bad Astronomy, etc... Un buen día empecé a ver demasiado gurú que se dedicaba a hablar siempre a lo mismo, y no me gustó nada esa sensación, así que dejé de leer todas esas páginas. Me quedé con los planteamients básicos del escepticismo y me alejé del grupo, que es lo que me da la impresión que has hecho tú. No comparto muchas de las afirmaciones que haces en el artículo sobre "verdades" no aceptadas por la ciencia oficial por un motivo u otro, ni los "dogmas de la ciencia" como si no tuvieran una cierta razón de ser, ni coincido al ver intereses en todas partes, pero podría ser. Dudo que la mayor parte de lectores que lleguen aquí, principalmente por menéame (donde la gente no se caracteriza por leer mucho más allá del titular), se animen a leerlo entero o reflexionen a su vez sobre este asunto (que es lo que realmente sería deseable, que los escépticos fueran... escépticos), pero creo que es de agradecer que hayas publicado esta invitación a pensar.

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  3. ¿Por qué dices que las pirámides de Giza se construyeron en el 4500 a.c (1500 años antes de la primera dinastía)? puedes aportar alguna fuente fiable por favor.

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    1. Gracias por el apunte. Era un error y ya está corregido. De todas formas mi opinión es que fueron construidas mucho antes. Hay un científico (Robert Scoch) Que argumenta que hay claras muestras de erosión fluvial en la esfinge y también aporta pruebas basadas en estudios sísmicos que reomntarían la construcción del complejo de giza a 7000–5000 aC

      http://en.wikipedia.org/wiki/Robert_M._Schoch

      De ahí en parte mi confusión. Muchas gracias.

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    2. Pues sí que tardaron en construirlas hasta la edad de Keops...
      De entre todos los puntos discutibles que expones, te recomiendo que leas, si tienes una visión metafísica del alma humana y todo eso, el caso de Henry Molaison: http://es.wikipedia.org/wiki/Henry_Molaison
      Saludos

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  4. http://humbertomondejargonzalez.blogspot.com/2015/02/174-la-constante-agresion-de-los.html

    http://humbertomondejargonzalez.blogspot.com/2014/12/159-consejos-para-web-master.html
    El ojo humano evoluciono de forma natural recibiendo colores verdes o aledaños; debido a que asi es en la naturaleza. La potencia máxima del ojo está centrada en el verde, por lo que esos colores (verde, azul, amarillo) son más refrescantes. Cuando te desvías mucho de eso, afectas la salud de las personas, los irritas, le incomodas inconscientemente sus órganos sensoriales de la visión.
    Es decir, si ibas a estar una hora en la página; pues estas 45 o 50 minutos.

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